La importancia del ahorro de energía en la industria

Si se hacen planes de mejora estrictos con regulación y normativa que promuevan el ahorro de energía en el sector manufacturero, con esos ahorros se puede abastecer el equivalente al consumo de energía doméstico de más de 20 millones de colombianos.

Por: Alberto García Blanco* / Autor Invitado

Con la constante preocupación por el cambio climático, la disminución de emisiones de CO2 y, en general, el ahorro de energía se ha vuelto fundamental evitar pérdidas de calor innecesarias en las industrias a nivel global.

Colombia está alineado con los compromisos de reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera, y dentro de los grandes consumidores de energía a nivel nacional siempre se encuentra posicionada la industria.

La mayoría de los procesos industriales requieren de altas o bajas temperaturas para lograr la fabricación de algún producto o de algún bien. Al tener temperaturas superiores o inferiores a la temperatura ambiente, se produce una transferencia de calor importante. Si son altas, se pierde calor del proceso productivo. Si son bajas, el proceso productivo gana calor, y se más energía para volver a refrigerar.

El aislamiento térmico para industria funciona como una barrera que disminuye hasta en un 95% en promedio esas pérdidas o ganancias de calor en los procesos productivos. Previene la disipación de calor, conservando la temperatura adecuada en los procesos de producción. Adicionalmente, como sirve como barrera entre el medio ambiente y las tuberías, equipos, tanques, líneas de proceso, hornos, entre otros, y el medio ambiente, no deja superficies a altas o bajas temperaturas expuestas que puedan causar quemaduras en la piel de los trabajadores. Así que se vuelve un tema no sólo de eficiencia energética, sino de protección personal en cuanto a seguridad industrial.

Todo equipo, superficie, tubería y demás, que opere a temperaturas superiores a los 60 – 70°C, y su función no sea la de disipar calor, debería estar aislado. Un radiador, por ejemplo, cuya función es disipar calor de un motor, no debe estar aislado, pues no estaría cumpliendo su función. Pero una tubería por donde pasa vapor a presión, por ejemplo, por seguridad y por eficiencia, no debería encontrarse sin aislamiento.

Según el informe de la UPME (Unidad de Planeación Minero-Energética), con datos del año 2015, el sector manufacturero consume el 30% de la energía total en Colombia. De esa porción, casi el 85% se utiliza en generación de calor directo e indirecto. Hay estudios que sugieren que, del total del consumo de energía para generación de calor directo e indirecto, aproximadamente el 25% se debe a pérdidas de calor por aislamiento deficiente y superficies sin aislar.

Tomando así el estudio de la UPME, y juntando todos estos porcentajes mencionados con anterioridad, quiere decir que el total de consumo energético en el país puede reducirse en un 5% únicamente con la mejora de los aislamientos en industria manufacturera a nivel nacional. Suena poco un 5%, pero esto equivale al consumo energético anual de más de 6 millones de viviendas de familia.

Es decir, si se hacen planes de mejora estrictos con regulación y normativa que promuevan el ahorro de energía en el sector manufacturero, con esos ahorros se puede abastecer el equivalente al consumo de energía doméstico de más de 20 millones de colombianos. Para ponerlo, en otros términos, esta reducción de consumo de energía equivale aproximadamente a dejar de consumir más de 3 millones de toneladas de carbón, lo cual redunda en dejar de emitir 1,5 toneladas equivalentes de carbón a la atmósfera.

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